Coordinador Gonzalo Núñez-Lagos Laborda. email: seo-sierradeguadarrama@seo.org Secretario Benjamín Berdiales Fraga.

miércoles, 9 de junio de 2010

Pajareo por Braojos

El pasado sábado estuve pajareando por las cercanías del pueblo de Braojos, en la sierra norte de Madrid.

Estuve buena parte de la mañana en la dehesa boyal, una mancha de melojar justo al norte del pueblo. La parte baja de este melojar esta clareada para que pueda pastar el ganado pero la parte media y alta está más a su aire. Era curioso ver cómo con el calor que hizo estos días pasados los robles de la parte más alta todavía estaban con las hojas a medio brotar.



A primera hora estuve por la parte baja y pude observar como aves más destacadas a varios machos de curruca mirlona cantando y un macho de alcaudón dorsirrojo. También levanté a un par de ratoneros y pude ver una águila calzada posada en unas rocas en medio de un gran prado. Entre las 9:30 y las 12:30 estuve quietecito en una zona aclarada del melojar donde tenía un buen campo de visión para ver rapaces, que es como mejor se disfrutan. La mañana estuvo animada desde el principio con observaciones continuas de buitre leonado, ratonero, abejero y águila calzada. Algunas aves se veían algo lejanas pero con ayuda del telescopio daba cuenta de todas ellas poco a poco. Mientras compartía el claro del bosque con un par de lagartos ocelados también pude ver otras rapaces en menor número como milano negro, milano real, algún buitre negro entre los grupos de leonados, una pareja de cernícalos comunes haciéndole continuos picados a un ratonero y una lejana águila culebrera. La lista de rapaces era complicado que fuese más larga.

Esta parte del melojar adehesado lo compartían las vacas, las currucas mirlonas,
el alcaudón dorsirrojo y los lagartos ocelados.
Ya después de comer me di una vuelta por dentro del melojar pero el calor hizo que no viese gran cosa aparte de pajarillos típicos del bosque como pinzón, agateador, etc. Me sorprendió la cantidad de lagartos ocelados que se dejaron ver en la parte abierta del bosque y también se dejó ver un macho de lagarto verdinegro en la zona más húmeda de los prados.

miércoles, 2 de junio de 2010

VALDEMAQUEDA

A las 9 de la mañana del sábado 29 de mayo de 2010 nos reunimos, con el propósito de observar aves y por iniciativa de Nacho Velázquez, él mismo, Belén Vicente, Luis Cabrejas, Honorio Iglesias, Javier Ortega, Nathan Socorro, Javier Latorre, José Ramón Martín y Carlos Sánchez en Valdemaqueda, localidad enclavada en la denominada Sierra Oeste de la provincia de Madrid, a 872 metros de altitud sobre el nivel del mar, con un relieve montañoso por el que atraviesa el río Cofio, que es afluente del Alberche. El área transitada está legalmente protegida bajo las figuras de ZEPA (Zona de Especial Protección para las Aves) de los pinares de Valdemaqueda y LIC (Lugar de Interés Comunitario). La vegetación arbórea está dominada por especies típicas del monte mediterráneo: pino negral o resinero con pies de pino piñonero, enebro de la Miera y encina, y la arbustiva por jara pringosa y retama. En las cumbres sobresalen macizos graníticos. Nathan añade: “Presentes en menor proporción, el fresno, en zonas de acumulación de aguas; la escoba, con flores amarillas y ramillas verde oscuras, dispersa por todo el área; el tomillo salsero, cantueso y meaperros en zonas con suelo más pedregoso; romero disperso, aparentemente más abundante bajo el pinar; zarzamoras, majuelos y escaramujos, más frecuentes en fondos de vaguadas. Especies arbóreas que nos pudieron pasar desapercibidas son el melojo y el quejigo.”


La mañana tenía el cielo con nubes y claros, pero sin ninguna amenaza de precipitación y con un sol gratificante. Hemos caminado por una senda de tierra que asciende desde el pueblo hacia la ladera de un monte próximo, hasta un punto en el que se halla una cancela de hierro cerrada con candado por la que no se puede continuar. Durante el recorrido hemos observado u oído las siguientes especies de aves: golondrinas común y dáurica, verdecillo, verderón común, gorrión común, milano negro, buitres leonado y negro, paloma torcaz, vencejo común, mirlo común, zarcero común, colirrojo tizón, triguero, tarabilla común, pinzón vulgar, estornino negro, trepador azul, currucas carrasqueña y capirotada, alcaudón común, totovía, rabilargo, oropéndola, tórtola común, cuervo, agateador común, águila calzada, ruiseñor común, cernícalo común, águila real, carbonero común, piquituerto, avión común, pico picapinos, jilguero, herrerillo capuchino, papamoscas cerrojillo, pardillo común, abejaruco, escribano soteño y lavandera blanca. Aparte, algún que otro macho de lagartija colilarga y ranas comunes croando. También buena representación de mariposas de diversas especies, escarabajos, grillos, cigarras y hormigas negras. Posteriormente nos hemos desplazado al cercano Arroyo de la Hoz, que delimita las provincias de Madrid y Ávila transitándolo por el pequeño trecho de su ribera que accede al lugar llamado Peña Falcón. Durante su recorrido añadimos a la lista de aves observadas el arrendajo, el zorzal charlo, un gavilán, un halcón peregrino, un pequeño bando de paloma bravía, un chochín y un pito real. Aparte se repitieron el águila real, los buitres leonado y negro, el águila calzada (una muy cercana de morfotipo blanco), un zarcero común cantando en lo alto de un espino en flor, pinzones vulgares por el pinar, agateadores comunes, mirlos comunes, algún abejaruco, vencejos comunes, palomas torcaces, dos picapinos, currucas carrasqueña y capirotada, verdecillos, herrerillos capuchinos, otro cernícalo y dos milanos negros haciendo cabriolas en vuelo. También otra lagartija colilarga.

José Ramón, Belén, Luis y Honorio hicieron fotos. Ya bien pasado el mediodía decidimos dar por concluida la excursión y regresar a nuestros respectivos hogares muy satisfechos de la naturaleza disfrutada. En el camino de vuelta yo observé urracas que curiosamente faltaron en la prospección y una ardilla roja atropellada a las afueras de Robledo de Chavela. Nacho observó un ratonero poco después de salir de Robledo hacia Valdemaqueda, cuando se dirigía hasta el Camping. Javier y Nathan vieron una pareja de abubillas en el camino de ida. De vuelta, Nathan y José Ramón vieron cigüeña blanca, grajilla y un cernícalo que no pudieron identificar, junto a un primillar que le había enseñado Javier a Nathan en la ida.

Carlos Sanchez